Josep Baqué: Monstruos, testigos de un Arte Marginal

Los seres monstruosos y criaturas fantásticas que imaginó Josep Baqué fueron descubiertos luego de su muerte a finales de los años sesenta.
Arte Cultura y Entretenimiento | Redacción/ Escrito por Javier Martínez | Visit [a] Autogiro Facebook

Josep Baqué llegaba cada mañana al Pla de l’Os, en plena Rambla, con el uniforme impecable y la mirada baja. Regía el tráfico con gestos secos, sin aspavientos, y rechazaba cualquier ascenso que lo apartara de aquel cruce. Nadie sabía que, al caer la tarde, se encerraba en su piso de la calle Sant Pau y abría una caja de lápices donde guardaba un mundo que nadie más presenciaba.
Desde 1932, y hasta el día de su muerte en 1967, Baqué dibujó 1.500 criaturas que no existían. No eran caprichos: las organizó con la misma disciplina que ponía en las señales de tráfico. Nueve categorías inventadas —bestias salvajes, hombres primitivos, insectos con ojos saltones, arañas con dedos, serpientes de cola prensil, caracoles de mirada perdida, pulpos de tentáculos imposibles, aves con picos dentados, peces de branquias rotas— ocupaban 450 láminas de 17 × 34 cm. Cada una llevaba un número, un recuadro inferior en blanco que nunca llenó de nombres, y un trazo que empezaba a lápiz, se vestía de gouache y, a veces, se coronaba con un toque de oro o plata.
No era un pasatiempo. Era un ritual. Mientras Barcelona dormía bajo la dictadura, él construía un orden paralelo: híbridos lógicos pero imposibles, mitad catálogo zoológico, mitad pesadilla infantil. El león con cola de rata no rugía; simplemente estaba ahí, esperando. El hombre primitivo con extremidades de insecto no amenazaba; observaba. Baqué no los juzgaba. Los clasificaba.
Nunca mostró los dibujos. Solo su sobrina, de vez en cuando, entraba en la habitación y veía la caja abierta. “Tío, ¿qué son estas alimañas?” Él sonreía apenas: “Cosas mías”. Y seguía.Cuando murió, la caja quedó olvidada en un armario. Cuarenta años después, la familia la abrió y encontró un universo completo, sin explicación. Hoy esas láminas viajan por Lausana, Seattle, París. Pero en el fondo, siguen siendo suyas: el secreto de un guardia que, en vez de multas, repartía monstruos.
El artista marginal Josep Baqué dejó a su muerte una caja con 450 láminas que incluyen 1.500 dibujos de criaturas numeradas ( De 1932 a 1967). Muy pocos sabían que disfrutaba de realizar esta labor artística luego de terminada su labor diaria como guardia municipal.
528 páginas, carpeta dura, tamaño 11.3″ × 6.2″ | ISBN-13
9781683966814
La editorial Fantagraphics publicó Out of My Head: The Imaginary Creatures of Josep Baqué, en 2023. El Autor lo es Brian Chidester, historiador del arte, curador y escritor estadounidense especializado en cultura pop y arte outsider (ha escrito sobre surf y ha colaborado en revistas como The Atlantic). Se indica en el libro:
Fuera de mi cabeza: Las criaturas imaginarias de Josep Baqué narra la increíble historia de un policía de Barcelona durante la Segunda Guerra Mundial que, en su tiempo libre, creó 1500 criaturas imaginarias y no se lo contó a nadie.
En esta primera biografía crítica de Baqué, el historiador del arte, autor y curador Brian Chidester analiza al artista y su creación a través del prisma del arte del siglo XX, la dictadura franquista en España (1939-1975) y los escasos documentos que se conservan en el archivo personal de Baqué.
Además, el libro funciona como una suerte de manual sobre el proceso creativo y, lo que es aún más fascinante, aborda el papel fundamental que desempeña la imaginación en la superación de la opresión a través del asombro.
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— ???? (@picopicoshimbun) September 25, 2023
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Datos reales sobre Josep Baqué
Para esta informacion se ha utilizado la Wikipedia catalana y francesa, el sitio oficial de la Collection de l’Art Brut (Lausana), artículos de El Periódico y Gràffica, y la descripción del libro Out of My Head de Brian Chidester (Fantagraphics, 2023), estos son hechos comprobables sobre Josep Baqué Figueras (1895-1967), artista catalán de art brut. son datos consistentes y documentados, evitando anécdotas no confirmadas universalmente.

- Nacimiento y familia: Nació el 12 de diciembre de 1895 en Barcelona, España.
- Su padre trabajaba en una fábrica de azulejos (cerámica).
- Un tío, empleado en una fábrica de estampados textiles, le introdujo en las artes decorativas y las ilustraciones populares desde la infancia (a través de las revistas que le conseguía)
- Juventud y viajes: A los 17 años (1912), abandonó su familia por conflictos y viajó a Francia y Alemania, donde realizó trabajos manuales como almacenista, ayudante de cocina y tallador de piedra (incluyendo grabado de monumentos funerarios). Regresó a Barcelona en 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial.
- Profesión: Ingresó en la Guardia Urbana de Barcelona en 1928 como agente de tráfico, estacionado principalmente en las Ramblas (alrededor del Pla de l’Os). Rechazó ascensos para mantener su rutina y anonimato, y trabajó allí hasta su jubilación.
- Vida personal: Vivió soltero y en aislamiento social, compartiendo su hogar con su madre hasta su muerte. Mantuvo contacto mínimo, principalmente con su sobrina (su única heredera). Nunca se declaró artista ni mostró su obra públicamente durante su vida.
- Obra artística: Entre 1932 y 1967, creó un bestiario secreto de 1.500 dibujos de criaturas híbridas (híbridos de humanos, animales e insectos), distribuidos en 450 láminas de 17 x 34 cm. Usó tinta, gouache, y ocasionalmente oro/plata. Clasificados en nueve categorías taxonómicas ficticias: animales y bestias salvajes, hombres primitivos, murciélagos e insectos, arañas gigantes, serpientes, caracoles, pulpos y sepias, animales con plumas, peces diversos. Almacenados en una caja de lápices, con espacios para leyendas que nunca completó.
- Muerte y descubrimiento: Falleció el 13 de marzo de 1967 en Barcelona, a los 71 años. Su sobrina descubrió la caja con el bestiario al retirar sus pertenencias, pero permaneció oculta en la familia por casi 40 años (hasta alrededor de 2007).
- Recepción póstuma: Redescubierto públicamente en 2007 por el Collège de Pataphysique (publicación en Viridis Candela). Exposición clave: Josep Baqué et son bestiaire en la Collection de l’Art Brut (Lausana, julio-octubre 2014), con opúsculo de 44 páginas por su sobrino nieto Esteve Freixa i Baqué (catedrático de Ciencias de la Conducta). Otras exposiciones en París, Bruselas y Lille. Colecciones: Museo de l’Art Brut (Lausana), LaM (Lille), Musée de la Vie Romantique (París). Monografía: Out of My Head: The Imaginary Creatures of Josep Baqué (Brian Chidester, Fantagraphics, 2023, 528 páginas, tapa dura).
Estos datos provienen de registros familiares, archivos institucionales y publicaciones académicas/curatoriales, y son consistentes en múltiples fuentes. No hay discrepancias mayores, salvo leves variaciones en anécdotas secundarias (como su vestir en la infancia, reportado pero no universal).
Reacio a la educación formal, excéntrico y rebelde, de joven Baqué se ganaba la vida realizando trabajos ocasionales en el puerto y el mercado
REPORTAJES
- Josep Baqué (1895 – 1967) ( http://monsterbrains.blogspot.com/2014/08/josep-baque.html )
- El guardia urbano que inventaba monstruos ( http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/josep-baque-monstruos-art-brut-jonathan-coe-5741037 )
Josep Baqué y su Bestiario en la Colección de Arte Bruto, Lausana
20 de octubre de 2014 | Exposición | Ville de Lausanne Collection de l’Art Brut, Lausanne
Bestias salvajes, hombres primitivos, murciélagos, insectos, serpientes y arañas gigantes. Si estas palabras no te provocan un escalofrío o una mueca de asco, sin duda conoces las criaturas de Josep Baqué.
Nacido en Barcelona en 1895, desempeñó diversos oficios manteniendo una gran discreción respecto a su arte. A su muerte, dejó tras de sí un fabuloso bestiario, compuesto a veces por humanoides reptilianos, a veces por animales con plumas y escamas.
En algún punto entre los mundos de Pixar y Ken Sugimori, la colección —realizada íntegramente en gouache, tinta y grafito— revela a un artista de imaginación sin límites.
Nos adentramos en el mundo de este artista, situado entre la pesadilla y el dibujo infantil. Solo que aquí la pesadilla está pintada con colores llamativos y fluorescentes, tanto que incluso en la oscuridad, las figuras permanecen visibles.
Estas representaciones fantásticas de la mente a veces resultan casi inquietantes; nos sentimos como espectadores de un universo bien definido donde el tema de la infancia es omnipresente.
Los monstruos están pintados de frente y de perfil (al estilo de Los Sospechosos de Siempre) y no muestran en absoluto un comportamiento agresivo. El artista opta por dotarlos de garras y colmillos afilados, antenas puntiagudas y cuernos, pero sus gestos siguen siendo inocentes; los personajes no se tocan y permanecen estáticos, como si fueran sujetos de estudio. Ni gruñidos, ni ceños fruncidos. Aquí, los rostros esbozan sonrisas y sus ojos brillantes parecen maravillarse con su entorno.
Cada criatura respeta su propio espacio y el de su vecina. Esta falta de contextualización podría recordarnos los bocetos de diseño de personajes, tan comunes en la industria de los videojuegos.
Josep Baqué ha dibujado aquí criaturas con gran detalle, de formas redondeadas, alturas variables, formas oblongas y una anatomía iridiscente. Percibimos la psique iridiscente de este artista, descrito como solitario, rebelde e indomable. Es palpable y se clasifica según nueve categorías
creadas por el propio artista.
Tras una observación más detenida, nos encontramos ante la fauna terrestre completa, reimaginada por Baqué. Su obra comprende 1500 dibujos, de los cuales solo unos cincuenta se han reunido para esta exposición.
¡Aún tiene la oportunidad de admirar estos fragmentos únicos hasta el 26 de octubre en Lausana!
Texto: Clara Le Corre
Se pueden incluir imágenes de perfiles en Facebook, la red y otros medios. Son utilizadas para ampliar la experiencia del lector. Javier Martínez es artista multidisciplinario de Puerto Rico




