¿Que fue primero? | ¿Artista o Curador?

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La eterna pregunta de si un comisario se desploma en un bosque solitario, ¿provoca ruido?


Por Javier Martinez

Habrás entendido  por el titular nuestro tono de humor.  Recopilamos de la red algunas citas, comentarios de expertos de las artes para intentar dar luz a la eterna discusión de la importancia otorgada al curador o comisario por los pasados 25 años y donde reside la importancia de la visión artística en nuestra actualidad.

Comisariado artístico es una función propia de la museística, las exposiciones artísticas y el coleccionismo de arte. En ocasiones se emplea el anglicismo curador, traducido directamente del vocablo inglés curator.  El comisario artístico surge a partir de la idea de un conservador de arte. Éste es un profesional capacitado en el conjunto de saberes que posibilitan entre otros la exposición, valoración, manejo, preservación y administración de bienes artísticos. Este tipo de profesional es un agente activo en el ejercicio de los valores estéticos, formado principalmente, aunque no exclusivamente, en historia del arte y estética. Los hay de cáracter público o privado, y entre cuyos objetivos está presente lo artístico y cultural (galerías de arte, museos, fundaciones). Actúa generalmente sobre los bienes artísticos, así como también participando en labores de administración y conducción, sin dejar de lado la elaboración de estudios y la investigación.


“La palabra curador tienen esa connotación de cura, de sanar y, efectivamente, el comisario es como un psicoanalista o un editor que elabora una sintaxis para que se comprenda mejor el discurso del artista”, dice la comisaria independiente Rosa Martínez publicado en elcultural.com

“Creo que actualmente hay cierto empeño en desmontar la figura del comisario y con ese empeño sólo se consigue empobrecer el panorama de las exposiciones”, concluye Aurora García publicado en elcultural.com

“Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta”. Picasso

La figura del curador nace precisamente en oposición al museo y termina después de la superación histórica del Movimiento Moderno incorporándose al él con honores. de ecured.

También, y como ya hemos señalado, las figuras del crítico de arte y del comisario como responsables a la hora de modular hacia el público la experiencia estética, se han visto ampliadas por otro tipo de agentes, desde gestores culturales abloggers, muchas veces ajenos al espacio del sistema institucional. La validez de todos estos ámbitos, físicos o virtuales, y de estas voces, con o sin formación especializada, vendría determinada por su capacidad para producir sentido. Como ha señalado Laura Baigorri respecto a la relación del comisariado e Internet, «las nuevas tecnologías nos permiten hoy en día un mayor acceso a la información pero el problema sigue siendo el mismo de siempre, su procesado. No todo aquel que accede a los medios tiene forzosamente algo interesante que decir; o, dicho de otra manera, acceso a los datos no significa acceso al conocimiento» de plataformadeartecontemporaneo.com

 

“Mi labor es desarrollar un marco crítico en el que sea posible dar cabida a los distintos contextos sociales, políticos y económicos, es decir, crear un campo de actuación en el que las obras no estén desconectadas de lo que está sucediendo. De esta forma, se activa su carga crítica” Iván López Munuera en elpais.com

No es un crítico ni un historiador del arte. La figura del comisario, que empezó a definir sus límites en la década de los sesenta del pasado siglo. en elpais.com

“En los últimos años se ha dado demasiada información sin tiempo para digerirla. Ha habido mucho, trabajo, sí, pero ha sido demasiado intenso y el arte necesita tiempo para ser procesado. Se ha ofrecido mucha cultura, pero sin educación, y por eso lo que ha quedado no ha sido más que un barniz”  Marisa Oropesa acerca de la burbuja en el arte

 


“Un comisario nunca debe reconocer en público que no conoce a un artista, la situación se puede salvar con un ‘he oído hablar de él’. Cuando se refiera a los artistas debe llamarles por su nombre de pila: ‘He quedado a cenar con Mathew’ o ‘voy a una exposición de Richard”. El consejo forma parte del Manual de estilo del arte contemporáneo, un libro del artista mexicano Pablo Helguera. en el Pais


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