La Escoba Explicada de Vargas Llosa

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Discutimos la confusión con el arte de nuestros tiempos, seas un desconocedor o un Mario Vargas Llosa.


Redacción/ Escrito por Javier Martínez –Invitamos a leer antes  El palo de escoba y La conspiración global del arte para entender mejor la opinión expresada en esta nota.


 

Andre Cadere-autogiro arte actual
Round Wooden Bar, Andre Cadere · 1977, foto de http://www.wikiart.org/en/andre-cadere

Recién, el escritor Mario Vargas Llosa en una columna de opinión en el diario el País titulada El palo de escoba lanzaba una irónica crítica y una dura manera de pensar de la pieza del artista André Cadere exhibiéndose en el Tate Modern de Londres, también, el escritor acusa al mundo del arte de una estafa para beneficiar algunos bolsillos.  En el escrito, Vargas Llosa se centra en una educadora, (esté a mi parecer es el verdadero propósito de la reseña ), el ensalzar la figura del maestro que por su acción con sus estudiantes refleja la naturaleza de lo que el escritor ganador del Premio Nobel espera en una obra de arte:  artesanía, destreza, invención, originalidad, audacia, ideas, intuiciones, belleza” en lograr su cometido.

Su fascinación por esta educadora debe haber sido en un inicio, su belleza (lo cual desconocemos) y a medida que escuchaba su conversación con sus estudiantes no podría estar más que asombrado con la ecuanimidad con la cual los motiva a alcanzar a tener una opinión y cultivar en ellos el amor por el arte.  Al irse el grupo de estudiantes con su maestra, Vargas se queda solo ante la obra de arte en exhibición, sintiéndose estafado ante una obra que no le provee los estímulos que el espera.

En el arte de nuestro tiempo el verdadero talento y la picardía más cínica coexisten y se entremezclan de tal manera que ya no es posible separar ni diferenciar una de la otra. Mario Vargas Llosa.

Algunos lectores sentirán que esto es una controversia entre lo nuevo y antiguo, entre lo intelectual y lo práctico, en el poder del rico contra el pobre.  Este escrito de Vargas Llosa es muy consonó con la visión expresada en su libro la Civilización del Espectáculo, en esa publicación nos indica el autor en lo que cree, y es en una cultura mayor,  no accesible a todos, donde intelectuales y académicos ayudan a determinar las escalas de calidad para el resto de nosotros, visión centrada y modelo de antaño que en la actualidad co-existe con la civilización del espectáculo (tiempo actual) pero sin tener el poder de antes.  En otras palabras Vargas desea un filtro de calidad pero esto ya no es alcanzable ante un modelo contemporáneo donde el ciudadano se le ha brindado protagonismo; es muy difícil que el modelo “elitista” resurja, además el nuevo modelo nos ha traído variados y amplios beneficios. En sus escritos, los de índole política,  Vargas llosa apoya los gobiernos que se mueven hacia el comercio, la empresa privada, esto después del autor creer en sus inicios en otras cosas pero el análisis de años le ha hecho ver que es el mal menor para lograr la civilidad de primer mundo.   sin embargo esto contrasta con su posición referente al arte en cuanto no le adjudica la misma libertad.

 

 

Es evidente que el gusto de Vargas Llosa está en el arte de índole narrativo y que su tono en este escrito es uno despectivo en desfavor de todo el arte conceptual, creo que comete un error al despotricar en general contra todo un movimiento que ha aportado innumerables ideas y desarrollos a la plástica.  Demuestra que desconoce el legado histórico del arte conceptual y lo agrupa en el mismo saco de toda la contemporaneidad señalada por El, como parte de una estafa.

En el diario Clarín de Argentina Eduardo Villar le contesta al Premio Nobel con el escrito La conspiración global del arte, manifestando una opinión en defensa del arte conceptual y dice: “Le debo a Vargas Llosa enterarme de quién fue este artista que en los 60 se colaba en inauguraciones de París a las que no estaba invitado, siempre con una de sus obras, que usaba como bastón y luego apoyaba en la pared como una pieza más de la exposición, cuestionando las obras académicas y el sistema que las sostenía. Su obra era más la performance que sus bastones pintados de colores según complejas secuencias de permutaciones matemáticas en las que siempre introducía un error voluntario. Tranquilos: no hay conspiración, hay historia del arte.”

confusión con el arte de nuestros tiempos
Untitled, Andre Cadere, imagen en http://www.wikiart.org/en/andre-cadere

La estafa mundial


La actitud de Vargas Llosa no es ajena a la que sienten muchas personas en la actualidad, incluyendo a muchos artistas.  Pero es también meritorio indicar que se siente así con muchas aspectos de la civilidad ya sea en lo político, lo económico y cultural pues nos causa mayor desasosiego que en el  pasado debido a las dispares estructuras mundiales de comercio, apoyadas en una acelerado cambio  tecnológico por cual hemos estado sumergidos en los pasados 25 años.  Termina su escrito Vargas Llosa hablando de  un embauque monumental concertada por “galerías, museos, críticos ilustrísimos, revistas especializadas, coleccionistas, profesores, mecenas y negociantes caraduras” planteamiento que hemos visto en documentales y escritos de cómo a partir de los años setenta un selecto grupo de empresarios y empresas han determinado o moldeado un nuevo camino para el mercado del arte, influenciando por consiguiente toda la línea de producción, exhibición y valorización.  Sin embargo entiendo que es tan solo una fracción del arte que se produce y el arte que es ignorado por estos medios sufre otros tipos de  discriminación en sus fronteras nacionales.


Conclusión


Aun cuando suena retrógrado de su parte, Vargas Llosa está en su derecho a expresar su  opinión.  Sabemos de  su amplio bagaje cultural e intelectual y de su poder de influenciar muchos procederes administrativos, pero a fin de cuentas es una opinión de la cual cortésmente podemos escuchar, leer y diferir.  Creo que el problema mayor es la educación (e insisto que creo es la preocupación mayor de Vargas en su escrito) pues aun cuando estamos en el momento de mayor acceso a la información en la historia de la humanidad es necesario re-pensar y actuar en cómo proveemos las destrezas a los ciudadanos para apreciar y valorar la cultura de sus naciones y por ende del mundo.  En ocasiones puede parecer confuso pues un museo de arte moderno puede exhibir una obra de arte que se considera moderna y a su vez situarse en el aspecto de arte contemporáneo, las líneas o fronteras ostentan una mayor indefinición, pero lo que si es que en ocasiones se le exige tal vez muy persistentemente al arte, es tener la fuerza de contrarrestar todas las injusticias de nuestra actualidad.

André Cadere nació en Polonia, creció en Rumania y murio en París en 1978. Conocido por su serie de barras redondas de madera pintadas a mano que, desafiaban los límites entre la pintura y la escultura. Cadere fue uno de los primeros artistas en remarcar que los objetos eran inseparables de los contextos de mercado e institucional. texto del wiki http://www.wikiart.org/en/andre-cadere
André Cadere nació en Polonia, creció en Rumania y murió en París en 1978. Conocido por su serie de barras redondas de madera pintadas a mano que, desafiaban los límites entre la pintura y la escultura. Cadere fue uno de los primeros artistas en remarcar que los objetos eran inseparables de los contextos de mercado e institucional. texto del wiki http://www.wikiart.org/en/andre-cadere

 


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Javier Martínez es artista multidisciplinario de Puerto Rico. Check this other sites: Tinta(a )Diario / Instagram 


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