Bienal de Venecia | Entrevista a Robert Storr

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Reproducimos una entrevista que se le realizó a Robert Storr en el diario La Razón por M. Calderón.


Redacción/ Escrito por Javier Martínez / Jun 9, 2007


 

A un día de la inauguración de la bienal de Venecia el periódico La Razón le hace una entrevista al director de esta edición, Robert Storr. Reproduzco esta entrevista porque creo que encaja muy bien en la discusión que hemos entablado acerca de la crítica. aquí esta la entrevista y siéntanse confiados de comentar.

«El problema del arte es la crítica


Por primera vez un norteamericano dirige esta cita, creada para coleccionar y ahora, también, para contemplar. / M. Calderón


 52a-bienal-de-venecia-autogiro-arte-actualVenecia- A Robert Storr le propusieron dirigir la Bienal de 2005, pero dijo que no, que no había llegado su momento. Algo inaudito entre los comisarios, deseosos de hacerse con el mando de la «biennale»: prefirió pensar tranquilamente su proyecto. Por primera vez, un norteamericano dirige la Bienal de Venecia. Si en algo se nota es en la amplia representación de artistas de este país. Storr ha evitado ser «casero» pero también «correcto» y complaciente con minorías étnicas que tanto gustan al mundo del arte y alegran a coleccionistas de lo «emergente». «América es un país de emigración. África está muy presente en esta muestra, pero también porque lo está en EE UU», dice Robert Storr horas antes de la inauguración de la 52 Bienal de Venecia. «Piensa como sientes, siente con la mente» es el lema de esta edición, un mensaje demasiado claro para lo que estamos acostumbrados.-El lema de su propuesta tiene un doble filo: parece que el arte contemporáneo ni siente ni piensa.

-Lo que quiero expresar es que debemos utilizar nuestras facultades emocionales e intelectuales para entender el arte y el mundo. Pero la tendencia normal es montar contradicciones. Por ejemplo: Duchamp decía que la pintura sólo es retinal, pero Duchamp y Picasso tambien hicieron un arte con sustancia conceptual. Esta es una división impuesta por la crítica. Richter o Bruce Nauman hacen unas obras con fuerte presencia física, directa, pero tambien llena de ideas.

-A lo mejor se escribe mal de arte.

-Es que el problema del arte contemporáneo es la crítica. Ha intentado imponer una manera de escribir donde no hay un vocabulario de la experiencia, la del espectador que se pone delante de una obra. El arte es una práctica compleja, pero su escritura debe ser clara. Bastante oscuro es ese mundo para que se oscurezca más. Cuando era joven estudié en Francia y leí a Pascal. Ahora entiendo el esfuerzo que hizo por hablar de las cosas complejas con sencillez. En el «Opuscule» sobre los jesuitas pidió disculpas porque el texto le había salido demasiado largo, pero si hubiera tenido más tiempo habría sido mas breve, dijo.


-¿La complejidad del arte y de los textos que le acompañan es lo que provoca la confusion de ideas?


-El mundo no es simple, pero la única manera de aprenderlo y de comprender el arte es evitando la confusión, producto de la vanidad.

-Hace meses pronunció una conferencia en Madrid, en la Fundacion ICO. Dijo que los Salones del arte del siglo XIX y principios del XX son como las bienales. ¿Piensa lo mismo ahora?

-Ha cambiado algo mi opinión. Lo que quise es recordar que una muestra como ésta donde se pone en evidencia el arte que se está haciendo en ese momento era como un Salón. Sé que es una definición estrecha sobre todo porque una bienal como la de Venecia no es una estructura decadente, pero tampoco olvidemos que en un principio los salones mostraban el arte más sofisticado. Quiero decir que en la época moderna también hay Academia. Duchamp es academia, el Informalismo es academia, la instalación es academia.

-¿Todo el arte contemporaneo es academico entonces?

-La cuestión es que no hay vanguardia, algo sin precedentes. La vanguardia son artistas con una gran visión capaz de cambiar nuestro modo de ver el mundo, y además hoy no se escriben manifiestos.

-Lo dice como si fuera irreversible.

-No lo es. Si hay artistas, habrá una necesidad de organizar una vanguardia. En los años 60 y 70 se organizaron para contrarrestar el mercado. Es necesario que haya una vanguardia, pero debe aparecer como fenomeno natural que utiliza un lenguaje racional. Estoy viejo para formar parte de esa barricada.

-¿No cree que más que amor al arte lo que existe es su utilización?

-Es cierto que el amor al arte es algo a lo que hay que llegar. El arte requiere reconocerlo poco a poco: es como un buen matrimonio. Internet sirve para mostrar las imágenes, pero no enseña la experiencia, que es lo básico. Hay que partir de la conciencia de lo que se siente. Lo que me propongo hacer es evitar el cinismo del público que cree que la Bienal es una rama del mercado porque eso no es cierto.

-Algunos dicen que un comisario norteamericano -conservador del MoMA- atrae a los patrocinadores. En la exposición que ha comisariado mezcla generaciones y procedencias, los del centro con los de la periferia.


-Si voy a una librería encuentro a Lorca y a Cortázar al lado de Chinua Achebe y Amadou Hampate Ba, que es candidato al Nobel. Es curioso que en literatura y cine nadie se sorprenda de que los artistas de la periferia, como los ha llamado, también cuentan, sobre todo porque están haciendo arte en el presente.

Mirar entre rascacielos

Cuando Storr era estudiante de arte solía visitar Nueva York invitado por un gran coleccionista. Se acostumbró a ver cuadros como «Retrato de Daniel-Henry Kahnweiller», de Picasso o «Interior de Niza», de Matisse. También conoció a la coleccionista Sally Ganz y aprendió que para aprender arte hay que saber mirar. «Matisse dijo que un buen cuadro debía ser como un sillón en el que un hombre de negocios cansado, o un joven artista, pudiera desplomarse cada día. Así es como hay que mirar los cuadros». Algo parecido se ha propuesto en esta Bienal: «Deja de pensar en el coleccionismo, deja de envidiar a los ricos y simplemente contempla la belleza».


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Javier Martínez es artista multidisciplinario de Puerto Rico. Check this other sites: Tinta(a )Diario / Instagram 


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